La elección de establo

Sin democracia la libertad es una quimera.
Octavio Paz

Escribo contra la Elección de Establo consumada en el Estado de México. Crónica de un fraude anunciado. Con la indiferencia o complicidad del Instituto Nacional y Estatal Electorales, que siempre minimizan los delitos electorales del Amo al que Sirven: Enrique Peña Nieto y su (pri)vilegiado partido en “el poder”, que blinda a sus candidatos hasta llevarlos “al triunfo”.

Rasgo en el procesador de palabras contra la tormenta de mensajes televisivos, radiofónicos y periodísticos que vienen utilizando de diversa formas el ya añejo slogan del “Peligro para México” desde las Elecciones de 2006, para referirse al popular líder Andrés Manuel López Obrador y el partido fundado por él sus seguidores, el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).

Trazo en el tecleado contra la fascista etiqueta que estigmatiza a Andrés Manuel López Obrador como “un peligro para México”, al estilo de Hitler, que señala a los judíos como peligrosos para destinarlos al exterminio.

Esbozo contra el previo desfile de secretarios de estado que todos los días pasaban revista y repartían dádivas y promesas sin fin: terrenos, casas, créditos, tinacos, láminas, animales, cacerolas, despensas, tarjetas rosadas de crédito que se harían efectivas después del “anhelado y espurio triunfo”.

Boceto contra la perversa comparación entre Obrador y Maduro, Venezuela y el posible futuro México de MORENA, para descalificar al candidato más posicionado rumbo a 2018, por prácticamente todas las encuestadoras.

Apunto contra el que fue gobernador del Estado de México y ahora es Presidente de México, Enrique Peña Nieto, quien no iba a dejar de escapar la tentación de echar toda la carne al asador por su deuda de sangre con la Dinastía Atlacomulco, que consuma el “Primazo”, con toda la maquinaria y los recursos públicos del Peñato, incluidos los de sus gobernadores aliados, que también acarrearon recursos humanos y económicos para ganar la Joya de la Corona, a como diera lugar, para espantar el fantasma de la pérdida de la Presidencia en 2018. Porque ya no había manera de convencer al pueblo que “el Nuevo PRI” ahora sí va a servir al pueblo con eficacia y transparencia, cumpliendo a cabalidad con la seguridad y el bienestar de las familias, la gobernabilidad y la gobernanza, la polity, la politics y la pólice, cual Estado Republicano, democrático, moderno, representativo y participativo.

Registro contra las elecciones más reñidas y conflictivas de los últimos tiempos, en las que como era de esperarse aparecieron las más claras señales para 2018:

1) el Dinosaurio Vivito y Coleando, contra viento y marea, a pesar de que el nivel de Aceptación Popular de Enrique Peña Nieto apenas llega al 10%, una cifra seguramente inflada por los pajes del sistema; 2) la Patria llena de agujeros (fosas), los 43 estudiantes desaparecidos, que ni aparecen ni castigan a los autores intelectuales y materiales del magnicidio; 3) los saqueadores de la nación que uno tras otro fingen ser gobernadores y 4) la cuenta ya imprecisa de los miles de ciudadanos y ciudadan@s muert@s como parte de los efectos colaterales de la Guerra Interminable disque contra el Crimen Organizado.

Inscribo contra la Tragedia Nacional, ante la que no se hizo esperar la apabullante algarabía de los pajes y voceros del sistema, que en los medios de incomunicación masiva, celebran, no sólo el embarazoso pago a cambio de su lastimoso ejercicio del “periodismo”, sino del “contundente y transparente triunfo” del artificial y desteñido candidato de la franquicia (pri)vilegiada del sistema presidencialista, antirrepublicano, cortesano y dictatorial.

Rasgueo contra el mal radical de nuestra nación, que tal vez no está tanto en si son tecnócratas o gerentes, sino en que actúan como cuatreros, que en la tierra de cárteles y sin ley, se saltan las trancas una y otra vez para cometer atropellos contra la legalidad, que los instala en la ilegitimidad y produce como consecuencia la ingobernabilidad.

Pergeño contra la Elección de Establo en el Estado de México, cuando las Elecciones más desaseadas, desde la Campaña de Estado, con los recursos públicos de los programas sociales electoreros, van a tener que ser impugnadas y dirimidas “voto por voto, casilla por casilla”, y hasta en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, en el marco del Estado de Derecho y no del Derecho de Estado (la arbitrariedad), para erradicar el poder de hecho (el poder fáctico) y reinstalar el poder de derecho.

Tildo estas Elecciones de Establo del Estado de México 2017, en un momento en el que los consejeros electorales sólo relinchando autorizan abrir algunas urnas, para dar certidumbre al proceso. Porque están defendiendo el deseo de su caballerango mayor, Enrique Peña Nieto, quien por disciplina de partido y deber de sangre ya había decidido quién era el Jinete Ganador: el (PRI)MAZO. Una siniestra señal para 2018, porque otra vez estamos l@s mexican@s sin institutos electorales confiables. “¿Al diablo con sus instituciones?”.

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