Desechos tóxicos de minas ponen en riesgo la vida de damnificados en Sinaloa

SIN EMBARGO – NOROESTE

A casi dos meses del azote de huracán “Willa“, a los pocos pobladores que aún quedan en Plomosas no sólo les preocupa la devastación que ha quedado como estela del meteoro, sino el riesgo de contaminación con el arrastre de los desechos de la actividad minera.

Enclavado en la Sierra Madre, en los límites del municipio de Rosario y el estado de Durango, en Plomosas nunca habían visto que el arroyo presentara el aspecto de estos días. Agua oscura y de tonos naranja con manchas blanquecinas han sorprendido a la comunidad, donde además se rompió la tubería que los abastecía de un venero montaña arriba.

A falta de agua potable, el Gobierno municipal les ha llevado agua embotellada. Y de manera provisional, se han conectado a otra fuente natural para poder realizar labores domésticas.

Tras el paso de “Willa”, el arroyo ha recuperado su cauce y tomado el lugar de la única calle del pueblo. A su paso destrozó casas, escuelas, el puente, y arrastró lodo consigo que enterró vehículos y viviendas. Hoy sólo quedan 53 habitantes, y muchos de ellos piensan reubicarse.

Federico Amaya, del vecino ejido de Los Letreros, recuerda que el agua de Plomosas era muy limpia. Incluso se bañaban y bebían del arroyo.

“Nunca se había visto esto, no es normal, es pura contaminación”, expresó molesto, mientras señalaba hacia el agua casi negra, a través de la cual escasamente se podían observar algunas piedras.

Plomosas, perteneciente al ejido de La Rastra, se ubica abajo de la mina inactiva de La Cruz en una zona de tradición extractiva, donde compañías van y vienen dejando empobrecida a la población. Sin contar que también les “heredan” sus desechos.

A pesar de que los ejidatarios denunciaron el riesgo de la polución al arroyo de Plomosas, ni la Comisión Nacional del Agua ni la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente han acudido a realizar análisis químicos del agua.

Ante lo inaccesible del sitio, pues se tienen que recorrer más de tres horas desde la cabecera municipal por caminos de terracería, son raras las ocasiones en que se presentan las autoridades ambientales.

DERRAME MINERA CINCO REALES

Lo más inquietante es que la contaminación no se queda en un solo punto: fluye por ríos y riachuelos hasta llegar al mar.

Así lo expuso Víctor Ávila Osuna, líder del Movimiento 11 de Septiembre de los Pueblos Unidos del Municipio de Rosario.

El 4 de diciembre, junto con ejidatarios de La Rastra y Los Letreros, alertó del derrame de 375 mil toneladas de jales desperdicio de la Minera Cinco Reales SA de CV, registrada en Guadalajara, que hace cinco años abandonó Plomosas.

“Me di a la tarea de buscar los focos de contaminación y se detectaron varios en las zonas del arroyo de Plomosas, por la parte baja donde se denomina El Apachurrado entre El Magistral y Charco Verde”, explicó.

De acuerdo con la denuncia, los jales se componían de sustancias tóxicas como silicato de sodio, aeropromotor 31, espumante, sulfato de cobre y cal.

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