¿Cuál ha sido la Intervención estadounidense verdaderamente “buena”?: “No hay, no existe”

Estados Unidos de “buena fe” siempre se ha planteado como el garante de la seguridad del continente americano y del hemisferio occidental, tan solo recordemos la Doctrina Monroe de 1823 y el lema que hoy más que nunca revive: “América para los americanos”. Por ello, ¿acaso la injerencia estadounidense en asuntos internos de otros países ha sido “buena”? La respuesta es no, ninguna ha acabado sin un baño de sangre.

Recordemos el caso de Chile en 1973, su abierta injerencia y presión económica desembocó en una dictadura que duró 17 años. La invasión en 2003 a Irak costó 1 millón de muertos: niños, niñas, mujeres, hombres y ancianos/as -el 99% de origen iraquí-; además dejó el terreno abonado para el surgimiento del Estado islámico, tampoco olvidemos el caso de Libia, similar situación en el año 2011.

Ahora bien, una vez más en el contexto latinoamericano un hecho que no se puede dejar olvidar de la memoria de los pueblos fue la invasión a Panamá en 1989.

El 20 de diciembre de dicho año, la operación “Causa Justa” dejó un saldo de entre 300 y 4, 000 mil fallecidos, la mayoría de ellos civiles, de acuerdo con la Asociación de Familiares de los Caídos. Un número muy elevado si tenemos en cuenta a la población de ese entonces y que el operativo duró apenas 11 días.

Vehículos, tiendas y viviendas fueron destruidas; barrios populares como “El Chorrillo” quedaron prácticamente reducidos a cenizas, no importó nada para el éxito de la misión estadounidense.

¿Cuál fue la justificación?

La excusa oficial de la invasión fue acabar con el dictador Manuel Noriega, sin mencionar que ellos mismos lo habían formado y mantenido mientras favoreció a sus intereses político-económicos, el de fomentar repúblicas bananeras en su zona de influencia. En realidad, el operativo buscaba hacerse del control total del Canal de Panamá, esto, debido a que Estados Unidos temía que Noriega le entregara el control a Japón.

Panamá, Hoy

En 2019, Panamá es conocido como “un milagro económico”, no obstante, el caso se debe a que es uno de los paraísos fiscales peor disimulados y los capitales que fluyen por el país provienen en gran parte del narcotráfico, además de los negocios turbios que países con una legislación bancaria mínimamente escrupulosa no autorizarían jamás.

Irónica y lamentablemente, los niveles de pobreza de la población en el país son similares a los de otros Estados centroamericanos (23%) que no cuentan con canal transoceánico para el flujo del comercio ni flujo de divisas exacerbado por su país.

Actualmente, es uno de los 15 países más desiguales (50.4% de acuerdo con el índice de GINI); con un paisaje urbano en el que alternan rascacielos con viviendas precarias y la exclusión social que caracteriza a la región latinoamericana, consecuencia de la implementación de las políticas económicas neoliberales y su dependencia económica estructural.

Para finalizar, ¿Cuál sería la pregunta correcta?

1) ¿Cómo sería Panamá sin la intervención estadounidense en el año 1989?
2) ¿Cómo podría haber sido Panamá sin la injerencia miliar del país que enarbola la seguridad continental ni antes, ni durante, ni después, ni nunca?

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