Aristegui agradece a la Maldita Vecindad canción que le dedicó tras la “casa blanca”

Sin Embargo

Carmen Aristegui Flores envió un mensaje de agradecimiento a la Maldita Vecindad, grupo que se mostró solidario después de que la periodista y su equipo fueran despedidos por la investigación La Casa Blanca de Peña Nieto.

“Gracias a ellos porque, en su momento, nos enviaron un menaje de solidaridad. Mucho agradezco. Hace algunos años, con la canción que van escuchar ustedes ahora, para cerrar este concierto, nos enviaron un mensaje de solidaridad contra la censura que estábamos viviendo en la radio mexicana”, narró Aristegui.

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El mensaje fue trasmitido en el Zócalo de la Ciudad de México, frente a miles de jóvenes que asistieron ayer al concierto de la Semana de las Juventudes.

“La cantaron y la dedicaron en alguna cumbre de Tajín, en Veracruz. Ellos dedicaron ‘Don palabras’ al grupo de periodistas del que formo parte y que fue echado de la radio mexicana por hacer una investigación llamada La Casa Blanca de Enrique Peña Nieto”, contó Carmen Aristegui.

La periodista dijo que la casa blanca, que aún está en las Lomas, debe seguir siendo investigada.

El rostro de Carmen se borró, después, de las pantallas instaladas en el Zócalo, y entonces apareció la Maldita Vecindad y ‘‘Don palabras’’.

La letra dice así: “Vive esta historia en cada barrio. Por la calle de Vieira viene ya Don Palabras, recitando poesía. Viene canta que canta. Cierto día Don Palabras me contó una extraña historia de cómo nacen las cosas, cada vez que uno las nombra.
“El tiempo vive en la memoria. Una noche lo encontré, había llovido, lo recuerdo bien. Se acercaba a los autos cuando les tocaba el alto. A través de la ventana lo escuchaban hablar, con su voz apasionada. Volver casi real un olvidado amor, un antiguo dolor que ni el tiempo borró. Vive esta historia en cada barrio.

“Por la calle de Vieira viene ya Don Palabras, recitando poesía. Viene canta que canta.

“Dichosos los poetas pobres, de ellos será el reino de los cielos. Así empezaba nuestro amigo su andar en la ciudad sin sueños, caminando a su lado todo puede pasar. Un señor adormilado puede ser un Don Juan, dispuesto a enamorar a la güera del pan como princesa. De boca en boca, viajando en sueños.

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